El temor a un estallido motiva el acuartelamiento de las FF.AA.

SANTO DOMINGO. La puesta en marcha del Plan Hurón, en su fase ll, es una muestra de que desde el Gobierno se hará todo lo que esté a su alcance para evitar un estallido social.

El acuartelamiento de este domingo y la militarización de las principales ciudades, con 56 mil miembros de las Fuerzas Armadas y 28 mil policías, en prevención de desórdenes, constituye la cuarta ocasión que ocurre en menos de tres meses y la segunda vez que se pone en marcha el “Plan Hurón, fase ll”, una operación especializada en la que se envían tropas de élite, cuya especialidad es la guerrilla urbana.

El domingo 12 de agosto, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional fueron enviadas a las calles, con el fin de prevenir desórdenes, ante la realización de la “Marcha del millón”, convocada por el movimiento verde que exige la cárcel para presuntos corruptos del Gobierno y el fin de la impunidad.

Sin embargo, la primera vez este año en que fue puesto en marcha el Plan Hurón, fue precisamente el pasado 25 de septiembre cuando la Federación Nacional de Transporte la Nueva Opción paró sus unidades por dos horas para reclamarle al Gobierno la modificación a la ley hidrocarburos, la 112-00 que busca una rebaja en el precio de los combustibles.

Una fuente ligada a las Fuerzas Armadas dijo a Diario Libre que para este miércoles, fecha en que gremios choferiles y más de doce organizaciones populares se aprestan a realizar protestas pacíficas, se activarán las fuerzas de seguridad en busca de garantizar el orden público, el libre tránsito y permitir que todo chofer que desee trabajar, lo haga con garantías de seguridad.