El menú de la calle, una “delicia” que sustenta a muchos

SANTO DOMINGO. “En el año 1981, cuando tenía apenas 17 años, vine de mi campo a la ciudad y lo único que vi que podía hacer en ese momento para vivir fue instalar esta fritura, y de ahí he mantenido a mis cuatro hijos y hasta ahora a mis seis nietos”, relató Nicolás Ogando, mientras atendía su negocio.

“Mi orgullo es decir que honradamente mantengo mi familia, lástima que este negocio solo me alcance para sostener el día a día de mi hogar y abastecer una y otra vez el negocio. No tengo casa, no tengo ahorros, mi mayor preocupación es llegar a la vejez sin pensión, y sin dinero, después de décadas de trabajo constante”, se quejó Ogando de lo podía ser su futuro.