El café, producto rey en la vida cotidiana nacional

SANTO DOMINGO. La aromática bebida, reina de las mañanas, que llegó a tierras dominicanas en el siglo XVII para formar parte de la cotidianidad, sigue siendo la predilecta de la población, que ayer conmemoró el Día Internacional del Café.

El vegetal fue sembrado por los españoles en la loma de Panzo, en Bahoruco, aunque ya se plantaba en la antigua colonia de Saint Domingue (hoy Haití).

A partir de entonces el cultivo del grano se fue extendiendo y posteriormente se convirtió en uno de los principales productos de la agropecuaria criolla.

El café es infusión más demandada por los dominicanos, que suelen consumirla principalmente en las mañanas. En la actualidad existen en el país modernos establecimientos dedicados exclusivamente a vender café, elaborado de diversas formas.

Aunque las plantaciones de café han sufrido los efectos de la roya, aun es un cultivo significativo, y se hacen esfuerzos de parte de los sectores público y privado para fomentar los sembrados resistentes a la enfermedad.

La manera de consumir esta bebida ha ido variando a lo largo de los años, y en la actualidad se hacen diversas preparaciones, como el café puro, el café con leche y las distintas variantes de los capuchinos, de influencia italiana. Antes el café se preparaba con agua caliente, que se le echaba al polvo oscuro, colocado en un colador de tela, pero con la modernidad llegaron primero las grecas y luego las cafeteras eléctricas, que han transformado la forma de hacer la infusión.