El juicio pendiente

No el que usted se imagina, que será una pieza más de la farsa urdida por el aparato del Estado para tratar de liquidar de raíz los derechos de un pueblo a la libertad. Por Alfonso Durán Pich* *Web del autor No es éste el juicio pendiente, sino otro muy distinto que tenía que haberse celebrado tras la muerte del dictador (1975), pero que el chantaje de unos, la complicidad de otros y la cobardía de la mayoría impidieron que se llevara a término. En Alemania lo hicieron, aunque se quedaron cortos, utilizando como coartada la burda narrativa de “el telón de acero”. Porque en Núremberg no hubo un juicio, sino varios, aunque los medios se centraron en el principal, donde los acusados eran la élite de la jerarquía nazi: Göring, Bormann, Jodl, Kalterbruner, Keitel, etc. Se les acusó y sentenció como máximos responsables del genocidio. Pero para desarrollar sus planes, contaron con la colaboración (entusiasta a veces, neutra en otras ocasiones) del sistema judicial alemán, que se limitaba a aplicar escrupulosamente las leyes. Es el repetido mantra de que “hay que respetar la ley”, sin entrar en consideraciones morales. El “Juristenprozess” fue el tercero de los doce juicios contra los criminales de guerra [...]