A un año de Irma y María familias no reciben ayuda en Santiago

SANTIAGO. A un año de producirse los derrumbes de más de 30 viviendas y otras 50 afectadas parcialmente por las crecidas del río Jacagua como consecuencia de los huracanes Irma y María, las familias insistieron en que aún esperan por la ayuda del gobierno, promesa hecha por el presidente Danilo Medina el mismo día de la tragedia.

En los barrios Duarte, La Cacata y San Miguel perteneciente al Ingenio Arriba y Abajo de esta ciudad, los comunitarios dijeron que todo permanece igual.

“Nosotros perdimos todo. Las autoridades no han venido a evaluar nada. De 62 casas solamente una ha construido el Instituto Nacional de la Vivienda, (INVI), dijo Alexander Santana, uno de los afectados.

Marino Castillo, igualmente mostró preocupación por la apatía del Estado y otras instituciones en el entorno.

“Esperan a que venga otra tormenta para venir a hacer política diciendo que van a trabajar y luego no hacen nada. No, Si pasa algo, aquí que no vengan a perder su tiempo”, indicó.

Expuso que en el lugar hay desolación y que se vive ante la probabilidad de que cuando llueva mucho o que otra tormenta se produzca, decenas de familias se queden sin casas ni ajuares nueva vez.

“Uno ha tenido que dejar de trabajar para ponerse a hacer una casita improvisada de desechos y cartones viejos. Nunca han vuelto. Se nos perdió todo en aquella gran inundación y hasta el presidente mismo autorizó que se nos construyeran nuestras casas y nunca volvieron. Imaginamos que, si algo pasa de nuevo, decenas de familias volveremos a las calles sin nada”, expresó.

En tanto, Bienvenido Lantigua manifestó que lo que ha salvado un poco la problemática de esos barrios ha sido la intervención de la Fundación Habitat, que está construyendo 22 casas completas, mitad de block y mitad de madera cobijada de alucín y han repararon 28 hogares.

Indicó que el criterio que se utilizó para seleccionar las viviendas fue bien minucioso porque los casos son todos de extrema urgencia.

“Se les dio prioridad a las personas que estaban cerca del arroyo, que sufrieron la pérdida de todo y que tenían sus solares. Las otras fueron escogidas por la cercanía de la cañada y en donde había niños, ancianos, discapacitados o personas enfermas”, dijo.

Como afectado, también explicó que la participación del Estado ha sido nula en los sectores y que los comunitarios agradecen a esta fundación, el interés en atender las necesidades de viviendas que tienen.

“Aquí, casi el proyecto de viviendas que esta haciendo Habitad, se va a concluir, pero quedan cientos de familias a la intemperie”.