Los inmigrantes subsaharianos esperan varados en Irún su salto al sueño europeo

Las caras cambian pero el número permanece prácticamente igual desde inicios de verano. Alrededor de 70 subsaharianos esperan varados en Irún a cruzar la frontera hacia Francia. Unos ya lo han conseguido y otros, como Jean Claude Boumtgoe, lo intentarán a pesar de todo porque tras la experiencia de su viaje desde África “no tienen miedo a nada”. Camerunés de 30 años, Boumtgoe es una de las personas que ha pasado las últimas noches en el gimnasio del colegio Leka Enea de Irún habilitado para alojar a los inmigrantes en tránsito que están llegando en las últimas semanas a la localidad fronteriza. “Ahora tengo que ir a la calle porque el máximo de días que se puede estar en ese lugar es de cinco”, señala a EFE Boumtgoe, que pide a las autoridades que alarguen este plazo. En un español bastante fluido explica que concluyó los estudios de periodismo en su país, pero decidió dejar a su mujer y sus dos hijos para ofrecerles un futuro mejor. “No hay esperanza, no hay sueños en Camerún”, señala. Por ello inició un viaje de cinco meses hacia Europa que le llevó a atravesar Nigeria, el desierto de Níger, “muy peligroso”, y Argelia, [...]