La difícil experiencia de un camionero que sobrevivió al conflicto entre República Dominicana y Haití

SANTO DOMINGO. Dilson Silfa Paredes, (a) Peluche, fue uno de los nueve camioneros dominicanos que quedaron atrapados en la frontera dominico-haitiana tras el reciente enfrentamiento a tiros entre nacionales de Haití y miembros del Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront) en El Carrizal, Elías Piña, cerca de la zona conocida como “Tierra de Nadie”.

El conflicto se produjo cuando varios haitianos, en coordinación con choferes dominicanos, trataron de trasladar de manera irregular hacia Haití varias patanas cargadas de cemento, lo que fue impedido por los agentes de seguridad dominicana Cesfront y fueron recibidos a tiros por efectivos de la vecina nación. El impasse dejó un miembro de la seguridad dominicana y varios haitianos heridos.

“Yo estaba en territorio haitiano entregando la carga cuando empezó la balacera, los disparos no paraban, yo dije en ese momento, este es el final de mi vida”, expresó Silfa Paredes, quien además de camionero se desenvuelve como artista del género bachata.

Dilson Silfa Paredes narró que en el momento del tiroteo muchas cosas pasaban por su cabeza, sobre todo pensaba en su familia. Cuenta que agachado en el interior de la patana escuchaba cómo los Cesfront respondían a cada disparo que venía del lado haitiano y viceversa.

“Los miembros del Cesfront nos vociferaban, ¡Salgan del camión! Pero los haitianos no paraban de disparar, eso era plomo y plomo”, relató.

-¡Fue difícil! -rememoró- los haitianos entraron en algunos de los camiones de mis compañeros y los despojaron de su vehículo. Solo lograba escuchar que uno de mis compatriotas me gritaba “Peluche me quitaron mi camión”, yo no podía hacer nada, porque no quería que me quitaran el mío, además me podían dar un tiro por ser de piel blanca, reveló.

Al cabo de dos días de conflicto los choferes dominicanos pudieron salir a salvo de la zona denominada “Tierra de Nadie”, y fueron entonces apresados en territorio dominicano.

En medio de la tensa situación se produjo la esperada reunión entre las autoridades de ambos países para buscar la calma y una salida al problema.

Los camioneros dominicanos fueron conducidos de inmediato al territorio nacional. Estacionados allí, en la zona fronteriza iniciaron una nueva etapa de su larga una pesadilla.

Su condición de ilegalidad los hizo permanecer presos por 10 días más.

En total fueron doce días, en los que solo alcanzaban a comer pan y agua, cuando aparecía, los nueve dormían en sus respectivos camiones y en ese mismo lugar hacían sus necesidades fisiológicas.

El camionero dominicano Dilson Silfa Paredes calificó aquellos doce días como los más largos de su vida y tras su regreso a Santo Domingo dio las gracias a todos sus amigos y familiares que le expresaron su cariño y solidaridad a través de la redes sociales y llamadas telefónicas.