Carta de un oficial del ejército del aire a los seiscientos altos mandos de las fuerzas armadas que firman el manifiesto de adhesión a la memoria de Franco.

Permitidme que os tutee, a vosotros que siempre tratabais de tú a vuestros subordinados, para entendernos mejor en el plano de igualdad en que nos ha colocado nuestra condición de retirados. He sido y soy militar por vocación, y si pertenecí a las fuerzas armadas española en las postrimerías del franquismo, no lo hice por adherirme como soporte de la dictadura, si no por coherencia con mis propias habilidades y expectativas personales, porque el ejercicio de la profesión de militar no es prerrogativa de ningún general, por muy generalísimo que sea, ni de ningún régimen por mucha intención que tengan depatrimonializar la carrera militar. Vais por seiscientos los que habéis firmado elManifiesto pro defensa de la memoria del general Franco, El Franco militar y no el político”, según decís en vuestro escrito, como si fuera posible la paranoica tarea de deslindar el Franco-militar del Franco-político-dictador, queriendo quedaros con el segundo teniente de 17 años y con el general de treinta y tres, como enaltecido ejemplo de disciplina y demás valores militares, renunciando a la carga histórica personal del resto de su legado. ¿Disciplina decís…? Recordemos cómo fue aquello. En los cuatro días posteriores al decreto de 23 de abril de [...]