AMLO. Y lo que falta…

Hay una cierta temblorina entre muchos que sienten pasos en la azotea al sonido de que las cosas habrán que cambiar, que la burocracia suprema ganará menos que el presidente y que se acabaron privilegios superlativos y que ya pasó el tiempo de que la función pública daba para viajes-viajecitos-viajesotes alrededor del mundo con cargo a… Joel Hernández Santiago* *jhsantiago@prodigy.net.mx Muchos ya ponen sus barbas a remojar por aquello de que a partir del primero de diciembre las cosas habrán de ser diferentes. Sobre todo para aquellos privilegiados, de mirada súper-aquilina que han sido fieles a lo que escriturara César Garizurieta, “El Tlacuache”: “Vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”. Incluso, muchos de los colaboradores de AMLO hacen cara de ‘fuchi’ –con todo disimulo- por aquello de que sus sueldos serán austeros y las responsabilidades muchas. En particular aquellos que presagian que tendrán que cambiar de residencia si estarán adscritos a tal o cual secretaría de Estado pues según los planes del ‘virtual presidente electo’ Andrés Manuel López Obrador, 27 secretarías serán trasladadas a diferentes estados del país a lo largo de seis años. Además quienes ocupen puestos de relevancia tendrán que hacer su declaración de bienes, y [...]