No hay quien aguante a Faride...

Raful padre y Raful hija debieron estar en la juramentación de Paliza y de Carolina el pasado jueves. Uno presidente de la comisión organizadora, la otra vicepresidenta electa.

Sin embargo, ni el progenitor ni la prole, y todo porque se presentó una oportunidad mejor: presentar la hija en el templo, como en los tiempos de Jesús niño.

Tony parece que respeta las caras de la moneda, y se impuso dar al PRM lo que era del PRM, la convención, y a Dios lo que fuera bueno perteneciera a Dios: las luchas de su infanta.

Aprovechó que estaba en España y se dio un salto a Italia, a la plaza San Pedro, y junto a su esposa Grey, llevó el testimonio de Faride al Papa Francisco.

Para las cosas del mundo, o de la política, siempre habrá tiempo, pero para la de Dios se necesitará a Grimaldi, quien tiene acceso fácil al heredero de Pedro.

Si Tony fue a la Rusia de Putin antes de que llegara el fútbol, era justo que fuera al Vaticano, pues conviene el repicar de dos campanas.

Aunque, y es lo que importa, no habrá quien aguante a Faride con la vicepresidencia del PRM y el aliento y santidad de Francisco.